El privilegio de conocer a dos santos y no saberlo
Conociendo al Primer Santo En 1978, era yo un joven estudiante de derecho, y comencé a trabajar como voluntario en el departamento legal de la Oficina de Derechos Humanos de la Arquidiócesis, entonces conocida como “Socorro Jurídico”. Para muchos de nosotros, el voluntariado era una forma de adquirir experiencia práctica en procedimientos legales, investigación y documentación. La Facultad de Derecho promovía entre los estudiantes a buscar lugares donde podíamos practicar y desarrollar nuestras habilidades profesionales. Como voluntarios, los estudiantes de primeros años, no participábamos directamente en la defensa de los derechos humanos; esa responsabilidad recaía en un equipo dedicado de abogados y estudiantes de últimos años. Nuestra función era principalmente investigación y documentación. Muchos trabajábamos a tiempo completo mientras estudiábamos también a tiempo completo, lo que limitaba las horas que podíamos dedicar al voluntariado. En mi caso, contribuía en las m...